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Mirando al cielo con preocupación un año después de las riadas en Utrera
13 de Octubre de 2008

Casi un año después de las inundaciones que se produjeron en Utrera, como consecuencia del desbordamiento del arroyo Calzas Anchas a su paso por la ciudad -el 20 de noviembre de 2.007-, los vecinos de la barriada Coca de la Piñera, la zona más afectada por aquella riada, siguen mirando al cielo con preocupación.
Sobre todo en la mañana de ayer sábado, cuando en apenas diez minutos, descargó una tormenta que hizo subir de forma alarmante el nivel de agua en las calles -por encima de las aceras- inundando alguna que otra casa y provocando el pánico entre el vecindario, que tapió algunas de sus puertas para «evitar lo peor».
Mal recuerdo
Una de las vecinas afectadas por las pasadas inundaciones, manifestó a ABC, que ayer sábado, al ver el cielo tan negro, tapió con yeso y ladrillos su casa, recordando que el año pasado lo perdió todo. Añadió, que entonces el agua no sólo le entraba por la puerta, sino también por las cocina y los desagües del cuarto de baño, por lo que tuvieron que abandonar inmediatamente la vivienda, al igual que cientos de personas, algunas de las cuales, fueron rescatadas de los tejados por los bomberos.
Otro grupo de residentes, que después de la tormenta de ayer se concentró en torno a la alcantarilla principal, señaló que la barriada sigue en la misma tesitura que hace un año, sin que hayan comenzado aún las obras de desvío del arroyo Calzas Anchas, a pesar del compromiso manifestado por las distintas administraciones de priorizar el proyecto, y sin que se le haya ampliado el colector principal de esta zona residencial, donde viven más de cuatrocientas familias.
«El mal de las inundaciones, dijeron, se viene sufriendo en Coca de la Piñera, desde hace muchos años, ya que cuando llueve con intensidad -aseveraron los vecinos- el desagüe no es lo suficientemente grande para la cantidad de agua que le entra, y comienza a retener haciendo de dique e inundando las viviendas». Los residentes añadieron que «si Andalucía actualmente se encuentra en alerta naranja, en nuestro barrio, cada vez que caen unas gotas, estamos en alerta roja».
Ayudas
El año pasado, tras la riada,el barrio se declaró zona catastrófica y dada la magnitud del desastre, el Consejo de Ministros del Gobierno de España aprobó de forma inmediata la aplicación inminente del RD 307/2005 por el que se regulan las subvenciones en atención a determinadas necesidades derivadas de situaciones de emergencia o de naturaleza catastrófica, mientras que el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, dio el visto bueno de igual manera a la concesión de ayudas de emergencia para los damnificados en esta barriada.
Fuente: abcdesevilla.es














































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